Cómo llegamos hasta acá
Un cruce de agendas
Nos conocimos en el trabajo, en reuniones que se alargaban sin motivo aparente. Con el tiempo entendimos cuál era: simplemente no queríamos que terminaran.
Una pregunta, sin vueltas
Tomás lo tenía decidido hace tiempo. Eligió un atardecer tranquilo, sin sorpresas elaboradas — porque lo que importaba era la pregunta, no la puesta en escena.
Y ahora, lo esencial
Sin grandes producciones, pero con toda la gente que nos importa. Así queremos celebrar este próximo paso: simple, presente y con ustedes.





